
Ampliar Foto
Casa del Ratón Pérez
El Ratoncito Pérez es un personaje de leyenda muy popular entre los niños españoles y latinoamericanos. Cuando a un niño se le cae un diente y lo coloca debajo de la almohada, mientras duerme, este entrañable ratoncito se lo cambiaba por un regalo.
Esta tradición es practicamente universal aunque adopta formas diversas en distintas culturas. Se le reconoce como "Ratoncito Pérez" en los países hispanohablantes, en Francia se le llama "Ratoncito" (la petite souris), en Italia se le conoce como "Topolino" y en los paises anglosajones este papel lo encarna el "Hada de los dientes" (Tooth Fairy). En algúnos lugares es tradición tirar los dientes de los niños a los tejados de las casas.
Origen:
Este personaje se creó a finales del siglo XIX (posiblemente 1894) y su autor es el Padre Luis Coloma (1851-1915), miembro de la Real Academia Española desde 1908. Desde Palacio pidieron al padre Coloma que escribiera un cuento cuando a Alfonso XIII, que entonces tenía 8 años cuando se le cayó un diente. Y así fue cómo al jesuita (que también escribió las novelas "Pequeñeces" o "Jeromín", tan populares en sus posteriores versiones cinematográficas) se le ocurrió esta historia protagonizada por el rey Bubi, que era como la Reina Doña María Cristina llamaba a su hijo, el futuro Alfonso XIII.
El Cuento:
«Entre la muerte del Rey que rabió y el advenimiento al trono de la Reina Mari-Castaña existe un largo y obscuro periodo en las crónicas, de que quedan pocas memorias. Consta, sin embargo, que floreció en aquella época un rey Buby I, grande amigo de los niños pobres y protector decidido de los ratones...»
El cuento, protagonizado por el rey Bubi, apelativo con el que cariñosamente llamaba la reina María Cristina a su hijo Alfonso, es un canto a la fraternidad humana de la mano de un ratón muy pequeño, con sombrero de paja, lentes de oro, zapatos de lienzo y una cartera roja, colocada a la espalda.
El ratón vivía con su familia dentro de una gran caja de galletas, en el almacén de la entonces famosa confitería Prats, en el número ocho de la calle del Arenal, en el corazón de Madrid, apenas a cien metros del Palacio Real. El pequeño roedor se escapaba frecuentemente de su domicilio y, a través de las cañerías de la ciudad, llegaba a las habitaciones del pequeño rey Bubi I (Alfonso XIII) y las de otros niños más pobres que habían perdido algún diente, despistando a los gatos, que siempre estaban al acecho.
Curiosidades:
El 5 de enero de 2003 el Ayuntamiento de Madrid rindió un homenaje a este personaje de leyenda instalando una placa conmemorativa en el mismo lugar donde el padre Coloma situó la vivienda del roedor con el siguiente texto: Aquí vivía, en una caja de galletas, Ratón Pérez, según el cuento que el padre Coloma escribió para el niño Rey Alfonso XIII.
Curiosamente el cuento es prácticamente desconocido en España donde no se publica desde 1947, aunque se reedita cada año en países tan lejanos como Japón.
La historia de este roedor ha sido traducida al francés y al inglés, idioma en el que se han hecho varias adaptaciones.