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Estanque Grande de los jardines del Buen Retiro
Los jardines del Buen Retiro contaron desde su creación con una amplia red de canales, estanques y lagos artificiales. La pieza clave de este sistema era un enorme depósito de agua denominado estanque grande.
Sobre sus orígenes existen distintas teorías siendo la tesis más difundida la que considera que de hizo aprovechando el lago existente en el reinado de Felipe II (1559-1598).
El estanque, de 280m de largo por 140m de ancho tenía seis norias que le alimentaban de agua. Estas construcciones estaban rematadas con chapiteles de pizarra del mismo estilo arquitectónico que el resto de las edificaciones del retiro. En el centro del estanque se levantaba una isleta ovalada que servía tanto de pescadero como de escenario de las numerosas representaciones teatrales que aquí se celebraban.
Del estanque partían diversos canales de los cuales el más importante era el denominado Río Grande o Canal del Mallo. Este canal unía el estanque con la ermita de San Antonio de los Portugueses, situada en el lugar donde hoy podemos ver la estatua del Ángel Caido, definiendo un polígono que era el contorno del Campo Grande. Una de las diversiones de los reyes era efectuar este recorrido en góndola o falúa. El Río Grande se cegó después de la Guerra de la Independencia, teniendo en la actualidad el paseo de Coches el mismo recorrido que el antiguo canal.
El estanque fue escenario de numerosos espectáculos acuáticos, como fueron las naumaquias o fingidas batallas navales.
Durante el reinado de Fernando VII (1814-1833) se producen modificacines en su fisonomía. El monarca encargó a su arquitecto Isidro González Velázquez unos proyectos para reformar la zona. Desaparecen las norias y se construye en el lado meridional una fuente denominada "Egipcia" popularmente conocida por la del Mallo, el Canopo, la Tripona o la Gorda. Su nombre le venía dado por los elementos que la decoraban, como erael canpo o enorme vasija de la hornacina central, las esfinges del podium y la estatua de Osiris, hoy desaparecida, que se erigía sobre la misma.
La obra de mayor envergadura sería el Embarcadero situado en el lado oriental del estanque hasta que fue sustituido por el monumento a Alfonso XII. El edificio estaba en la línea de a arquitectura clasicista-romántica de la época fernandina.
En el reinado de Isabel II (1833-1868) el estanque se arrienda a particulares para su explotación convirtiéndose en un lugar muy visitado por el público ya que en él podían pasear en barca o presenciar diversos espectáculos acuáticos.
A finales del siglo XIX fueron traidas desde sus primitivos emplazamientos las fuentes de la Alcachofa, obra de Ventura Rodríguez y la de los Galápagos de Javier de Mariátegui, colocándolas en los extremos del Salón del Estanque.
En la actualidad el estanque es escenario de numerosas actividades y uno de los lugares más frecuentados del parque.