La carretera de Ajalvir a Vicálvaro

Como tantas obras de su clase, se empezó a hablar de ella en el reinado de Alfonso XII, que por traer al país bastante estabilidad en comparación con el sexenio caótico de 1868-1874, fue un periodo propicio para acometer infraestructuras en toda España. La finalidad de esta obra fue acercar a Madrid los pueblos de Paracuellos y Ajalvir, que estaban apartados de la capital por la doble barrera que suponen el río Jarama y el alto farallón que separa dicho valle de la meseta en la que se hallan elevados tanto el propio Paracuellos (que más que “del Jarama” debería llamarse “con vistas al Jarama”) como Ajalvir.

La obra fue calificada como carretera “de tercer orden” y se proyectó con un recorrido total de 21 kilómetros y 425 metros, empezaba en el pueblo de Ajalvir y terminaba en el Cuartel de Artillería de Vicálvaro, hoy Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Rey Juan Carlos. Contaba en su estado de origen con una anchura de firme de 4 metros y medio, con dos arcenes laterales de 0,75 metros cada uno. Fue dividida en tres secciones, a saber:

    -Sección Primera, de Ajalvir a Barajas (la más difícil de todo el trayecto)
    -Sección Segunda, de Barajas a Canillejas, pueblo de empalme con la carretera “de primer orden” de Madrid a Francia por Barcelona y La Junquera.
    -Sección Tercera, de Canillejas a Vicálvaro[1].

Las obras se empezaron en algún momento entre 1881 y 1883 y en ellas intervinieron los ingenieros Joaquín Rodríguez Leal y Juan Gallego. Para 1891 todavía estaban construyéndose algunos terraplenes.

El puente sobre el Jarama fue situado en un punto donde hasta entonces había que pasar el río por medio de barcas, y el ascenso desde el valle hasta Paracuellos se realiza por medio de rampas del 6,2 por 100, que salvan una diferencia de alturas de más de 105 metros con zigzagueantes curvas y cruces sobre los barrancos del Arenal, de Lavapañuelos y del Pez. Este trazado es tan complejo que ha motivado incluso su inclusión en el itinerario de algún rally.

Con posterioridad a la Guerra Civil, la ruta de Ajalvir a Vicálvaro fue bautizada como M-124 desde Ajalvir a Paracuellos, M-131 de Paracuellos a Barajas, M-130 de Barajas a Canillejas, y de Canillejas a Vicálvaro pasó a integrarse en la carretera comarcal 602, proyecto de la posguerra que quería establecer una “vía de Poblados” que circunvalara Madrid uniendo los diversos “poblados satélites”. El anillo de la 602 nunca se llegó a terminar, y quedaron solamente tramos inconexos por las afueras de Madrid, como la “vía de Poblados” cerca de Hortaleza y la “avenida de los Poblados” cerca de Carabanchel.

Posteriormente la numeración M-131 desapareció y fue reutilizada en una carretera de la Sierra Norte.

El tramo de la 131 sufrió un serio percance cuando el 29 de noviembre de 1962 una inundación se llevó por delante el puente del Jarama, dejando sometido al pueblo de Paracuellos a depender de un largo rodeo para acceder por carretera a Madrid, ya fuera por Ajalvir-Torrejón de Ardoz-San Fernando-Canillejas, ya fuera por Belvis-Algete-Alcobendas-Fuencarral. Como remedio provisional se construyó un puente nuevo, unos metros aguas arriba del original, exclusivamente para peatones, con una estructura de hormigón, acero y tablas de madera, que entró en servicio al poco del siniestro. Su tablero era de un metro de ancho, y para permitir el paso de vehículos fue ensanchado a 3 metros y dotado de caminos y terraplenes de acceso durante el mes de agosto de 1963[2] .

La construcción de un nuevo puente definitivo debió realizarse con una cronología muy similar a la siguiente obra de importancia que se acometió en la M-131. La ruta de finales del siglo XIX pasaba al norte de lo que luego fueron las pistas del Aeropuerto de Barajas, y cuando este empezó a crecer a mediados del XX, al pasarse de los últimos cuatrimotores de hélice del tipo del Lockheed Constellation a los nuevos jets intercontinentales como el Boeing 707 o el Douglas DC-8, tuvo que hacerse una variante para sacar la carretera del nuevo recinto aeroportuario. Ya en algún momento de mediados del siglo se había hecho una corrección de trazado con este fin, aunque de dimensiones mucho menores. La variante se empezó a estudiar en el año 1965[3] , y se ejecutó desde el Punto Kilométrico 8,560 al 12,059, quedando terminada hacia 1967. Es de suponer que por estos años se hiciera la reconstrucción del puente del Jarama, que desde luego en las fotografías aéreas de 1975 ya aparece totalmente terminado.

Los pilares del puente provisional quedaron visibles durante muchos años, hasta que a principios del siglo XXI se instaló un segundo puente sobre este lugar para permitir el desdoblamiento de la carretera en autovía cuando se hicieron las siguientes ampliaciones del aeropuerto y sus consiguientes implicaciones en las carreteras de la zona.

En la actualidad el tramo que llegó a formar parte de la carretera 602 se denomina “Avenida de Canillejas a Vicálvaro”, mientras que el resto es “Avenida de Logroño” desde Canillejas a Barajas, M-111 de Barajas a Fuente el Saz desde Barajas al cruce del Jarama y M-113 desde allí a Ajalvir, Daganzo, Ribatejada y el límite provincial con Guadalajara en el entronque con la Nacional 320.

A finales del siglo XX y principios del XXI, el aeropuerto de Barajas se volvió a ampliar, por lo que la ruta 111 fue modificada para pasar en túnel bajo las pistas, primero en un corto tramo subterráneo junto a la nueva torre de control, y de manera definitiva alargando ese túnel casi hasta el puente del Jarama. El túnel cuanta con cuatro galerías: las dos centrales para los dos sentidos de circulación de la 111, y las dos laterales para uso interno del Aeropuerto.

Fotografías 2, 3 y 4: Visor Nomecalles de la Comunidad de Madrid

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Autor del artículo

Juan Pedro Esteve García

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