Reportaje fotográfico del Hotel Silken Puerta de América

Con once siglos a su espalda, Madrid es una ciudad con mucha historia, que no siempre ha sabido mantener su patrimonio cultural y ha sido criticada duramente por ello en innumerables ocasiones. Es una metrópoli viva y cambiante, que pide paso en nombre del futuro. Así, y en extraña combinación, conviven edificios de varios siglos de antigüedad con modernos rascacielos como las cuatro torres del centro CTBA

Nadie duda que esta capital es uno de los referentes culturales de la vieja Europa, y sus numerosos museos y galerías de arte así lo atestiguan. Sin embargo, en pocas ciudades se tiene el lujo de poder dormir en una galería de arte. Me estoy refiriendo al Hotel Silken Puerta de América. Un hotel de cinco estrellas donde cada planta ha sido desarrollada al mínimo detalle por un diseñador o arquitecto distinto. Dando como resultado un hotel de lujo que lejos de tener una decoración clásica, desprende estilo y diseño por cada centímetro cuadrado.

Y eso es lo que vamos a ver a través del siguiente reportaje fotográfico.

La Fachada

Es una de las partes más vistosas del edificio. Al encontrarse en una de las arterias de acceso a la capital, concretamente en la Avenida de América, son muchos los madrileños que pasan por delante en su camino hacia el lugar de trabajo. También es de paso casi obligado para los turistas que vienen desde el aeropuerto, por lo que foráneos que visitan nuestra ciudad observarán sus llamativos colores desde la distancia, destacando sobre la negra noche y el resto de edifcios colindantes, la mayoría de oficinas. La ilumiación y decoración exterior del hotel fue tema de conversación desde sus inicios, y aún hoy, pone de relieve opiniones encontradas sobre la estética de este singular edificio. La fachada es obra de Jean Noveal, y desde luego, no deja indiferente a nadie.

Primera planta: Zaha Hadid

La primera planta ha sido diseñada por Zaha Hadid. Esta arquitecto iraní de enorme prestigio internacional, tiene su estudio en Londres. Desde allí ha acometido proyectos de enorme envergadura con un notable éxito, recibiendo numeros premios y distinciones de primer nivel. De hecho, Zaha Hadid ha sido la primera mujer en recibir el premio Pritzker, que es el más importante dentro del mundo de la arquitectura. Este premio es conocido como el Nobel de Arquitectura.

En este hotel Silken, Zaha Hadid juega con materiales que dan un aspecto futurista, de ciencia ficción, a la habitación. Todo es un continuo, que sale de la pared de lineas curvas y suaves. El material que ha empleado es LG Hi-Macs, que es una piedra acrílica que aporta un acabado espectacular, como se puede ver en las siguientes fotografías.

 

Segunda planta: Norman Foster

Esta segunda planta ha sido diseñada por Sir Norman Foster, arquitecto británico que ha recibido el Premio Príncipe de Asturias de las Artes 2009 y anteriormente, en 1999, el premio Pritzker. Foster es el máximo exponente de la corriente High-Tech.

En España podemos encontrar muchas obras suyas, entre las que destacan la torre Caja Madrid del complejo CTBA, la Torre Collseorla en Barcelona o el metro de Bilbao. Y es que el estudio de arquitectura de Norman Foster elabora muchos de los más prestigiosos proyectos mundiales.

Nada más salir del ascensor, nos encontramos con una escultura obra de Chillida que parece hecha en metal líquido, simulando al cromo. Chillida, amigo personal de Norman Foster, aporta parte de su espíritu al trabajo desarrollado por el arquitecto.

 

Tercera planta: David Chipperfield

Esta planta destaca por su intimidad y lujo. La obra de este arquitecto británico se engloba dentro de la corriente del minimalismo. David Chipperfield ha sido ganador del premio "RIBA" (Royal Institute for British Arquitects) en varias ocasiones.

Según se sale de los ascensores nos topamos con la gran lámpara circular de cristal de murano y unas paredes en dm lacado completamente negras. Los pasillos aportan una percepción de profundidad. Y unos haces de luz triangulares surgen del techo y a ras de suelo, lo que da un cierto aspecto hipnótico al pasillo.

Todo ello da una sensación de un túnel infinito.

 

Cuarta planta: Plasma Studio

Este proyecto de Plasma Studio te sumerje en un mundo que se me asemeja al interior de una nave Cylon y es muy fácil imaginar que aparecerá un robot metálico al doblar cualquier esquina. Eso si hubiera esquinas. Porque el diseño que ha planteado aquí Plasma Studio rebosa de poliedros arriesgados en acero inoxidable, en un intento de huir de los estereotipos que le corresponden a un hotel. Yo creo que sin duda, lo han conseguido.

Cabe decir que Plasma Studio se ha ganado diseñar una planta en este hotel por méritos propios. Su participación es el resultado de presentar a concurso su proyecto. Este joven estudio está formado por formado por Eva Castro y Holger Kehne

 

Quinta planta: Victorio & Lucchino

Es indudable que estos creadores tienen un reconocimiento mundial y son muy pocos los que tienen un nombre propio en este mundo. Aunque son conocidos por sus diseños en moda, han hecho incursiones en el diseño de joyas y en otros ámbitos. Sin embargo, al no tener relación con el mundo de la arquitectura, la crítica se ha cebado con ellos. La verdad, no sé si decir que con razón, pues lo que he visto de esta planta, que son el lobby y los pasillos, pues sí me ha gustado.

El suelo del hall sigue un motivo octogonal que podría recordar al de un patio cordobés. Mientras que las paredes son de laca negra, y las butacas de un terciopelo rojo intenso. En el centro hay dos esfinges de mármol blanco, y al fondo una pintura que aporta mucho equilibrio al conjunto, y permitiendo el tránsito hacia el pasillo, que rompe la continuidad siendo las paredes de terciopelo beige.

 

Sexta planta: Mark Newson

Este diseñador australiano ha hecho una planta de madera lacada en rojo brillante. Tanto el lobby como los pasillos son así. Es un estilo que a la vez mezcla un aspecto pop conocido del artista con toques de una estética moderna.

Marc Newson ha diseñado todo tipo de objetos. Desde mobiliario, hasta el interior de aviones privados. Ha estudiado Joyería y Escultura en Sydney. Sus comienzos fueron creando mobiliario. Trabajó unos años en Japón. Pasado este periodo se atreve con todo y diseña desde elementos de iluminación, hasta zapatos, pasando por teléfonos móviles. En colaboración con Richard Allan, diseñó el vestuario, la equipación y hasta las maletas del equipo olímpico australiano en los Juegos Olímpicos de Atenas.

 

Séptima planta: Ron Arad

Este diseñador iraní también es un artista y arquitecto industrial. Como diseñador tiene varios objetos que están expuestos en el Museo de Arte Contemporáneo de Nueva York, el famoso MOMA.

El lobby me transporta al interior de una nave espacial con ese diseño futurista y las paredes llenas de pantallas, más propio del interior del Enterprise. Lo primero que se ve es un sofá circular hecho con fibra de vidrio reflectante y el techo, que se curva hacia abajo, como si fuera de goma y un líquido resplandeciente se acumulara en su interior y, por acción del peso, lo deformase.

 

Octava planta: Kathrin Findlay

Esta arquitecto escocesa intenta siempre integrar tecnología y arquitectura. En este caso se nota también la colaboración del diseñador de iluminación Jason Bruges.

Lo primero que se descubre al salir del ascensor es una especie de laberinto, que tras estudiarlo detenidamente, llegamos a la conclusión de que sirve a modo de asiento.

Las paredes son unos paneles con lucecitas de colores que se muestran cambiantes según el movimiento del huésped. El diseño parece futurista e invita al visitante a pensar en una sala de control más propio de una película de ciencia ficción.

 

Novena planta: Richard Gluckman

Richard Gluckman estudió arquitectura en Nueva York y desde entonces ha trabajado en una enorme cantidad de proyectos por todo el mundo cuyo nexo común es la integración entre la arquitectura y el arte contemporáneo. El estudio de Richard Gluckman destaca por unir diseño y construcción.

El lobby tiene un aspecto industrial, como si se tratara de un almacén y los pasillos como si fueran los de una fábrica. Las paredes son de fibrocemento y el suelo es una alfombra de lana. Predomina el color gris propio de la industria.

 

Décima planta: Arata Isozaki

Este reconocido arquitecto japonés mezcla con maestría la tradición japonesa con elementos de alta tecnología y estructuras más propias de occidente, razón por la que sus edificios están muy bien valorados a un nivel internacional.

En el lobby se puede observar un decágono, propio de los elementos geométricos que gustan a Isozaki. Todo esta solado de mármol que hace un fuerte contraste con lo oscuro de los pasillos, que han sido pintados de gris, con un tacto rugoso, y una moqueta de lana negra.

 

Undécima planta: Mariscal y Salas

Javier Mariscal es de sobra conocido en nuestro país. Este creador se puede expresar mediante el cómic, la ilustración, el diseño gráfico, el diseño textil o industrial, o casi cualquier arte plástica conocida, como la pintura y escultura. Desde que ganó el concurso para la mascota de los Juegos Olímpicos de Barcelona, con Cobi, sus encargos se han multiplicado por mil.

Al entrar al distribuidor de la planta se puede observar una escultura de un cactus simplificado al estilo de la iconografía propia de Mariscal. Hecha en corian de colores y con una base de acero inoxidable. En el lobby, la alfombra es anaranjada, mientras que en los pasillos es de un tono verdoso, mezcla que aporta un equilibrio cromático, creando un espacio cálido y confortable. Las paredes están revestidas de formica cebrano. Y los números de las habitaciones son irregulares, siguiendo la caligrafía diseñada por Mariscal.

 

Doudécima planta: Jean Nouvel

Arquitecto francés muy premiado. Entre otros muchos galardones tiene el Gran Premio Nacional de Arquitectura de Francia (1987). Algunas de sus obras son la Ópera de Lyon, la Fundación Cartier en París, Galerías Lafayette en Berlín, el Centro de Cultura y Congresos de Lucerna, la Torre Dentsu en Tokio, el Museo de Arqueología en Périgueux o el Museo Reina Sofía de Madrid.

En esta planta sólo hay 12 suites, que están concebidas pensando en el lujo y en el placer.

 

Vistas desde el ático

Jean Nouvel es también quien ha diseñado la fachada y el ático.

En la última planta hay un gimnasio, un spa y una piscina para los clientes del hotel. La piscina es muy original, pues el vaso parece de acero inoxidable y está lleno de un entramado de agujeritos. También hay una discoteca abierta al público, y que al contrario de lo que cabría pensar, está bastante concurrida. Es cómodo para los visitantes, que después de cenar en el restaurante Lágrimas Negras, puedan subir a la discoteca a tomarse una copa, sin tener que coger el coche. Además, es una ocasión para conocer el edificio.

Otro de los elementos que destacan en esta última planta es un mirador, que consiste en un pasillo de cristal en forma de semicírculo, que te permite andar por "fuera del edificio", y que al caminar por él, da la sensación de estar pisando sobre el vacío como se puede ver en las fotos.

 

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Autor del artículo

Juan Antonio Jiménez Torres

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